Bitácora del parque

Bitácora

Crónicas largas, lecturas históricas y guías de campo de los Viveros de Coyoacán. Toda información citada con su fuente.

Historia 26 de abril, 2026 4 min de lectura

Miguel Ángel de Quevedo y la donación del Rancho Panzacola

En 1901 el ingeniero Miguel Ángel de Quevedo —el "Apóstol del árbol"— donó una hectárea de su propiedad para iniciar un vivero forestal que reforestaría la Ciudad de México. Hoy ocupa 39 hectáreas.

Miguel Ángel de Quevedo y la donación del Rancho Panzacola

Miguel Ángel de Quevedo fue ingeniero, conservacionista y servidor público mexicano que en 1901 propuso una ley para procurar el desarrollo óptimo de los bosques. La iniciativa fue rechazada en lo inmediato, pero según el portal del Servicio de Información Agroalimentaria y Pesquera (SIAP) del Gobierno Federal, sentó el precedente para fundar la Junta Central de Bosques y Arbolados, asociación que él mismo presidió.

Para concretar el proyecto, Quevedo donó él mismo la primera hectárea de suelo, perteneciente al Rancho Panzacola que era de su propiedad familiar. Esa hectárea se convirtió en el núcleo del vivero forestal que hoy conocemos como Viveros de Coyoacán.

Entre 1911 y 1934, según la Wikipedia y la ficha de la SIAP, los Viveros sumaron terreno hasta alcanzar las 39 hectáreas que conforman su superficie actual. El objetivo fue claro desde el inicio: producir los árboles necesarios para reverdecer y reforestar las grandes zonas verdes de la Ciudad de México y sus alrededores.

El reconocimiento a Quevedo como "Apóstol del árbol" llegó en vida y se ha consolidado en la nomenclatura. Su nombre hoy figura en la avenida que pasa cerca del vivero —Av. Miguel Ángel de Quevedo— y en monumentos dentro del propio espacio. Los Viveros de Coyoacán siguen operando como vivero forestal a la vez que como uno de los espacios públicos más amados del sur de la ciudad.

Vida diaria 8 de abril, 2026 3 min de lectura

La trotapista de 2.5 km y la cultura del corredor

Los Viveros son uno de los circuitos predilectos para correr en el sur de la CDMX. La trotapista interior mide aproximadamente 2.5 kilómetros y casi todo el trayecto corre bajo sombra de árboles maduros.

La trotapista de 2.5 km y la cultura del corredor

El circuito principal de los Viveros mide aproximadamente 2.5 kilómetros y está casi por completo cubierto por copas de árboles maduros. Según el portal Local Guides, la pista es predilecta para corredores y caminantes de Coyoacán y colonias vecinas.

El espacio funciona desde temprano. Aunque la exhibición de floricultura formal abre a las 10:00, las puertas para corredores y caminantes están abiertas desde las 6:00. Es uno de los pocos puntos de la ciudad donde se puede correr en sombra continua y a baja altitud relativa al entorno urbano.

Por las mañanas se forman grupos de yoga, taichí y entrenamiento funcional al aire libre, distribuidos en distintas explanadas. Estos grupos son por lo general informales, abiertos a vecinos sin cuota de inscripción, según consignan guías como mxchido.com y Local Guides MX.

El espacio también es punto de encuentro de clubes de corredores documentados en directorios nacionales como Endondecorrer. Para quien busca un primer encuentro con la comunidad sin compromiso, basta con llegar entre 6:30 y 8:30 cualquier mañana entre semana.

Conservación 25 de marzo, 2026 3 min de lectura

Amigos de los Viveros: quién cuida el espacio

La asociación civil "Amigos de los Viveros" apoya el mantenimiento del parque y organiza una carrera anual cuyo 100 % de recursos se destina a actividades dentro del propio sitio.

Amigos de los Viveros: quién cuida el espacio

Los Viveros de Coyoacán son administrados por la Comisión Nacional Forestal (Conafor) en coordinación con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) del Gobierno Federal. Su rol es mantener la operación del vivero forestal y garantizar el acceso público.

Pero la conservación no descansa sólo en la operación gubernamental. La asociación civil "Amigos de los Viveros" agrupa a vecinos y voluntarios que apoyan tareas de mantenimiento, reforestación y educación ambiental dentro del parque.

La asociación organiza cada año una carrera popular —documentada por Descubre México— cuyos recursos se canalizan en su totalidad a actividades dentro del vivero. Es un ejemplo de captación de fondos transparente y autogestiva, con apoyo del público que usa el espacio cotidianamente.

En la página de Amigos de los Viveros se pueden consultar los proyectos en curso, los donativos pendientes y la información para participar como voluntario. La organización opera con presencia permanente dentro del propio parque y mantiene canales de comunicación abiertos con la comunidad usuaria.